Al asomarme a la terraza la barandilla reflejaba las luces de la ciudad. El olor era delicioso. De las hojas de los árboles caían las diminutas gotas de lluvia huméda de principios de otoño.Pensaba que no puedo hacer nada si no te tengo a mi lado.Admiraba los matorrales de abajo de mi casa.Estaban llenos de vida.En el río se difuminaba la luna. Tan blanca y jugosa como siempre.Estaba sola.Sola ante el mundo.
C.[8]
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